Valor cultural y significado

La Semana Santa de San Lorenzo de El Escorial participa de valores históricos, simbólicos y espirituales que trascienden a la propia localidad y que entroncan con la tradición de esta celebración en el ámbito de influencia del catolicismo. No en vano, la Semana Santa es la celebración más importante del calendario católico. En ella, se conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, fundamento sobre el que se construye la doctrina cristiana.

El valor histórico de la Semana Santa se constata por la antigüedad de su celebración asociada a las procesiones que tienen su origen a finales de la Edad Media, cuando los franciscanos se encargaron de organizar las primeras procesiones con el objeto de explicar la Pasión de Cristo de una manera que todas las personas la pudieran entender. Para ello, recurrieron a portar imágenes significativas de la Pasión de Jesucristo por las calles de las localidades representando los principales hitos y símbolos de la Pasión.

En San Lorenzo de El Escorial la celebración de la Semana Santa se asocia a la construcción del Monasterio y Sitio de San Lorenzo de El Escorial en tiempo s de Felipe II por lo que esta tradición cuenta con más de cuatrocientos años de antigüedad.

Durante mucho tiempo estas procesiones se celebraron en el interior del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, hasta que se consolidó el núcleo urbano de San Lorenzo de El Escorial, momento en el que las procesiones comenzaron a realizarse por las calles de la localidad.

Durante la segunda mitad del siglo XX estas procesiones alcanzaron su máximo explendor debido a la importancia de San Lorenzo de El Escorial en el contexto de la comarca y al valor que le daban quienes visitaban la localidad durante la Semana Santa, especialmente los procedentes de localidades en las que esta tradición no estaba tan arraigada, tal y como ocurría con Madrid capital.

La Semana Santa responde a un canon oficial, con reglas, códigos y liturgia preestablecidos. De ahí que el valor simbólico de la celebración responde a parámetros establecidos en ámbito del
catolicismo en general.

Uno de estas reglas es su fecha de celebración que es variable (entre marzo y abril según el año) y depende del día en que se celebra la Pascua de Resurrección que coincide con el domingo inmediatamente posterior a la primera luna llena tras el equinoccio de primavera.

Comúnmente, la Semana Santa se celebra entre el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección, si bien en San Lorenzo de El Escorial los actos asociados a la celebración se inician el Domingo de Pasión, anterior al de Ramos, con la postulación para recoger fondos con los que se contribuye al mantenimiento de esta tradición.

Este inicio de la celebración es indicativo de la importancia y el significado de la Semana Santa en San Lorenzo de El Escorial pues no en todos los lugares su celebración tiene esa extención.

Otro de los elementos simbólicos comunes son los pasos o escenas que se representan en las procesiones. Generalmente se asocian a los últimos momentos de la vida de Jesús, poniendo en escena: las vísperas, la pasión, la muerte y la resurrección de Jesucristo con sus principales protagonistas. No obstante, cada localidad representa las más veneradas por la población.

En San Lorenzo de El Escorial destacan las imágenes de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén del Domingo de Ramos, del nazareno ayudando a llevar la Cruz, de la Caída, del Calvario con la Virgen y San Juan, del Jesús Resucitado que representan estos momentos tan
significativos y llenos de simbolismo.

Finalmente, no hemos de olvidar el valor espiritual de la Semana Santa. Al representarse acontecimientos que rodearon la vida de Jesús la celebración está rodeada de un carácter dramático que se traslada a la experiencia de los participantes y visitantes que tienen la oportunidad de vivir la actualización de un relato que les es conocido y que llega a lo más profundo de su sentimiento. Quienes participan conocen el tema, los momentos más intensos, los protagonistas a los que se representan. Todo ello hace que la Semana Santa se viva como un sentimiento colectivo con una gran dosis emocional y espiritual.

Uno de los elementos diferenciales de la Semana Santa de San Lorenzo de El Escorial se lo confiere el fervor social existente entorno a esta celebración.

Los actos y procesiones de la Semana Santa son organizados por las cinco Cofradías y dos Hermandades que componen la Junta de Cofradías de este Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial, que en orden cronológico de su fundación son las siguientes:

  • Hermandad del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, fundada en 1814
  • Cofradía Ntra. Sra. de la Soledad y del Santo Entierro, fundada en 1926.
  • Real e Ilustre Cofradía de Ntro. Padre Jesús Nazareno, fundada en 1944.
  • Hermandad del Santo Sepulcro, fundada en 1945.
  • Cofradía de Ntra. Sra. de la Piedad y Cristo Muerto, fundada en 1948.
  • Cofradía de Esclavos de Ntro. Padre Jesús de Medinaceli, fundada en 1953.
  • Cofradía de Ntro. Padre Jesús Caído, fundada en 1986.

Cada Cofradía o Hermandad, con sus atuendos característicos recorren en procesión las calles del Conjunto Histórico de San Lorenzo de El Escorial los días que tienen atribuidos.

Finalmente cabe hacer una valoración de la Semana Santa desde el punto de vista estético. En primer lugar por el escenario en el que se desarrollan las procesiones. Destacan especialmente la Procesión del Santo Sepulcro y la Procesión del silencio debido a que la salida de
ambas procesiones se realiza desde edificios que forman parte de la declaración como Patrimonio Mundial realizada por la UNESCO en
1984.

La primera de ellas es la más significativa de cuantas se celebran no sólo porque en ella van en procesión la totalidad de Cofradías y Hermandades de San Lorenzo de El Escorial, sino porque finaliza en el Patio de los Reyes del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, después de atravesar la Lonja y pasar por delante de por las
tres Casas de Oficios ofreciendo un marco incomparable desde el punto de vista artístico y monumental que nos hace trasladarnos al momento mismo en el que se iniciaron las procesiones en San Lorenzo de El Escorial hace cuatrocientos años. La segunda, parte del Santuario de la Virgen de Gracia que forma parte del edificio de la Segunda Casa de Oficios y es el lugar en el que se alberga la imagen de la patrona de San Lorenzo de El Escorial, cuya celebración está declarada como Fiesta de interés turístico nacional.

Así mismo cabe resaltar que la totalidad de las procesiones discurren por las calles del Conjunto Histórico Artístico de San Lorenzo de El Escorial, declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico Artístico en 1971 lo que constituye un escenario perfecto para el desarrollo de la celebración ya que en él se encuentran numerosos edificios significativos que ensalzan la celebración.
Este marco incomparable convierte la Semana Santa de San Lorenzo de El Escorial en una celebración única y exclusiva. Desde un punto de vista simbólico hemos de destacar la forma en la que se desarrollan las procesiones en la localidad.

El ciclo de procesiones está diseñado de tal forma que generalmente todas ellas salen desde los lugares de culto en los que se alojan las imágenes a lo largo del año, para desde allí dirigirse hasta la Iglesia Parroquial de San Lorenzo de El Escorial donde descansarán hasta el Viernes Santo por la tarde en el que todas salen unidas en la procesión del Santo Entierro cuyo itinerario finaliza en el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.

Un caso excepcional lo constituye la Procesión del Silencio que esa misma noche del Viernes Santo sale desde el Santuario de la Virgen de Gracia hasta el cementerio parroquial para dejar al Cristo de la Buena Muerte en su capilla.

Todas las procesiones son acompañadas a lo largo de todo el itinerario por numerosos cofrades, una banda interpretando pasos procesionales y un cortejo de fieles.

La única Cofradía que tiene banda propia es la de la Caída. El resto de los pasos es generalmente acompañado por la Banda de la Junta de Cofradías. No obstante para la procesión del Santo entierro que se celebra el Viernes Santo vienen otras bandas de distintos puntos de España.

Las imágenes del Cristo de la Buena Muerte y del Cristo de la Misericordia son trasladadas a hombros por parte de los miembros de sus correspondientes cofradías, el resto son portadas en tronos con ruedas que son empujados por los cófrades que van debajo del paso.

Durante las procesiones un buen número de personas y visitantes se muestran expectantes ante su paso. Contemplan las procesiones embriagándose del olor a cera que desprenden los cirios, escuchando y siguiendo los tonos de los pasos procesionales y admirando los pasos procesionales que desfilan ante su presencia.

Finalmente, han de ser especialmente destacados los actos litúrgicos que se desarrollan tanto en la Basílica del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial como en el Valle de los Caídos.

Las laudes y los cantos gregorianos interpretados por la Escolanía constituyen un valor cultural especialmente reseñable y excepcional.